¿Realmente existe una preocupación por la salud?
Hoy se analizará el documental Sicko, dirigido por Michael Moore en el año 2007. Esta obra ofrece una crítica al deficiente y privado sistema de salud de Estados Unidos, el cual se centra únicamente en la expansión económica de las empresas sanitarias e incluso, del mismo gobierno. Moore se aventura en un análisis comparativo de diferentes sistemas sanitarios en países como Francia, Reino Unido, Canadá y Cuba, destacando que en estas naciones la atención médica es pública, accesible y de alta calidad. Por ende, invita a la ciudadanía estadounidense a demandar por cambios políticos que garanticen el acceso universal gratuito a los servicios de salud. Sin embargo, ¿qué tan efectivo serían las protestas del pueblo hacia el gobierno? ¿Realmente les importa la salud de sus ciudadanos? después de observar esta película la respuesta es clara, no.
El porqué de este "no" se debe a la posición central del gobierno estadounidense dentro del marco del capitalismo, enfocado en la continua acumulación de riqueza por parte del Estado y las grandes empresas, sin considerar las consecuencias de estas acciones sobre la humanidad. Moore explica la deficiente atención sanitaria de los seguros médicos, los cuales mantienen un costo elevado, siendo la cobertura médica total de 7.000 dólares por persona, a pesar de los altos costos, existen varias críticas y experiencias desfavorables de estadounidenses en su atención sanitaria. Pues se enfrentan a malos diagnósticos, tratamientos inadecuados de coste elevado, suspensión de seguros sin razón justificada, entre otras dificultades.
Moore viaja a varios países para demostrar que los servicios de salud pueden resultar gratuitos y de alta calidad, mediante una adecuada administración de recursos por parte de los gobiernos. Un ejemplo clave es Cuba, a pesar de enfrentar limitaciones en cuanto a sus recursos, se destaca por ofrecer la mejor atención médica a nivel global, los medicamentos son de fácil acceso económico, los equipos para exámenes o tratamiento se encuentran en perfecto estado y el personal de salud es altamente calificado. Incluso Moore llevó a varios estadounidenses con distintas complicaciones de salud, quienes no pudieron recibir atención médica en Estados Unidos por limitación económica, en los centros de salud de Cuba fueron tratados exitosamente y de forma gratuita. De igual manera ocurre en Reino Unido, el acceso a la salud es completamente gratuito, los medicamentos no pueden costar más de 6,65 libras y los médicos buscan el bienestar de su pueblo. Además, su sueldo incrementa a medida que aumenten los pacientes en condición de salud óptima registrados en su consulta.
La misma problemática que mantiene Estados Unidos está presente en varios países latinoamericanos. Ecuador, a pesar de mantener varios servicios de salud pública, la atención es terrible, malos tratos por parte del personal médico, las citas para consulta se tardan meses, no existe los medicamentos suficientes, mal diagnóstico o tratamiento. Mientras que, en los servicios privados, no existe dichos problemas. Por ende, se evidencia que el dinero es lo único importante, poco les importa la salud de los ciudadanos, a menos que paguen cantidades exageradas de dinero, por un derecho que debería ser universal y gratuito. Al igual que Moore, deberíamos levantarnos en contra de la pésima administración de dinero por parte del Estado. Cuba puede generar servicios sanitarios gratuitos, ¿por qué los demás países no podrían? No es que no puedan, no lo hacen porque no los beneficia económicamente. Lamentable.
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